2025Convocatoria ordinaria · Serie 4 · Ejercicio 1La mujer obrera: salarios desiguales y explotación
2,5 puntosDa las ideas que pide la pautaTemas: Población, sociedad y economía, El movimiento obreroEnunciado oficial
Ejercicio 1. Análisis crítico de fuentes
Observe la tabla, lea el siguiente texto y responda a las tres cuestiones que se plantean a continuación.
[2,5 puntos en total]
Tabla A. Diferencia salarial entre hombres y mujeres en la industria textil.
Salarios semanales en pesetas corrientes de la industria de tejidos de lana de Sabadell
| Año | Tejedores | Tejedoras |
|---|---|---|
| 1914 | 28,50 | 16,00 |
| 1916 | 30,75 | 18,00 |
| 1918 | 36,15 | 20,40 |
| 1919 | 38,65 | 23,90 |
| 1920 | 55,00 | 33,00 |
| 1924 | 55,00 | 33,00 |
Fuente: Boletín Informativo. Associació de Fabricants de Teixits de Llana de Sabadell, 1924.
Texto B. Crítica a la supuesta inferioridad de la mujer.
De poco le ha servido al hombre la cultura de la civilización, cuando ni siquiera ha sabido hacer frente a las dificultades de la lucha social por él mismo provocadas y, en vez de elevar a la mujer a la emancipación, la ha arrojado a lo más cruel de la explotación capitalista, imponiéndole los trabajos del campo, de la mina, de la fábrica, y cosa peregrina para los que rebajan sus facultades, en estos trabajos la mujer prueba capacidad también, como lo ha demostrado para el desempeño de otras funciones más delicadas, evidenciándose, finalmente, la poca importancia de la fuerza muscular ante los portentosos progresos de la maquinaria y admirables prodigios de la electricidad. El esfuerzo muscular no se cotiza a ningún precio desde que los brazos de hierro relevan a los del hombre. Es por lo tanto injusto mantener el prejuicio de la superioridad muscular. La mujer tiene aptitudes como las tiene el hombre, y las diferencias entre unas y otras no son más que modalidades distintas necesarias para la marcha progresiva de la humanidad.
Fuente: Teresa Claramunt. La mujer: consideraciones generales sobre su estado ante la prerrogativa del hombre. Maó: Imprenta El Porvenir del Obrero, 1905.
1.1 Identifique dos hechos derivados de la comparación y la evolución a lo largo de los años de los salarios en la industria textil de la tabla A.
[0,5 puntos]
1.2 Identifique dos ideas fundamentales del texto B.
[0,5 puntos]
1.3 Tomando como punto de partida la tabla y el texto anteriores, escriba una breve redacción sobre las condiciones de vida de los obreros y, en especial, la situación de explotación de la mujer obrera.
[1,5 puntos]
Escribe tu respuesta y después marca las ideas de la pauta que tenías.
1.10,5 puntos
Planteamiento Hay que identificar dos hechos que se desprenden de la tabla de los salarios semanales de los tejedores y las tejedoras de Sabadell entre 1914 y 1924.
La respuesta, corregida al margen
El primer hecho es la clara inferioridad del salario de las mujeres. Cada año de la tabla, las tejedoras cobran mucho menos que los tejedores por el mismo trabajo: en 1914, 16 pesetas semanales frente a 28,50, poco más de la mitad (un 56 %), y en 1924, 33 frente a 55 (un 60 %).
El segundo hecho es la evolución. Todos los salarios nominales aumentan: los de los tejedores pasan de 28,50 a 55 pesetas y los de las tejedoras, de 16 a 33 entre 1914 y 1920, y en 1924 siguen igual. Pero los aumentos de los hombres son mayores en pesetas, de modo que la diferencia se ensancha durante la guerra y la posguerra: de 12,50 pesetas en 1914 a 15,75 en 1918 y a 22 en 1920. En proporción, en cambio, el salario de las mujeres se mantiene entre el 56 % y el 62 % del de los hombres.
1.20,5 puntos
Planteamiento Hay que identificar dos ideas fundamentales del texto de Teresa Claramunt.
La respuesta, corregida al margen
La primera idea es una crítica al hombre. Teresa Claramunt, militante obrera anarquista, afirma que los hombres han provocado los problemas y los conflictos sociales y que, en lugar de emancipar a la mujer, la han arrojado a la explotación capitalista más cruel, a los trabajos del campo, de la mina y de la fábrica.
La segunda idea es que la mujer es tan capaz como el hombre. Lo demuestra incluso en los trabajos más duros, y con los progresos de la maquinaria y de la electricidad la fuerza muscular ya no tiene importancia. Por eso es injusto el prejuicio de la superioridad muscular del hombre: mujeres y hombres tienen aptitudes, y las diferencias entre unos y otros son solo maneras distintas de contribuir al progreso de la humanidad.
1.31,5 puntos
Planteamiento Hay que escribir una breve redacción, a partir de la tabla y del texto, sobre las condiciones de vida de los obreros y la explotación de la mujer obrera.
La respuesta, corregida al margen
A principios del siglo XX las condiciones de vida de la clase trabajadora eran muy duras. Los obreros hacían jornadas de más de diez horas por unos salarios que apenas llegaban para comer: la alimentación era pobre y poco variada, basada sobre todo en el pan, las legumbres y las patatas. Vivían en viviendas pequeñas, oscuras e insalubres, hacinados en los barrios viejos y en los barrios industriales, y enfermedades como la tuberculosis causaban estragos. Apenas había protección ante los accidentes, la enfermedad o la vejez, y los niños empezaban a trabajar muy pronto.
Dentro de la clase obrera, la situación de la mujer era todavía peor, porque sufría una doble discriminación, como trabajadora y como mujer, en una sociedad patriarcal. La desigualdad salarial que muestra la tabla, donde las tejedoras cobran alrededor del 60 % de lo que cobran los tejedores por el mismo trabajo, solo era un aspecto de una discriminación mucho más amplia: la ley sometía a la mujer casada al marido, las mujeres no podían votar, estaban menos escolarizadas y, después de la jornada en la fábrica, tenían que hacer todas las tareas de la casa. Teresa Claramunt denuncia precisamente el prejuicio de la inferioridad de la mujer, que servía para justificar que se les pagara menos.
Las mujeres obreras tuvieron, sin embargo, un lugar muy relevante en el sistema productivo catalán. La industria textil, la más importante de Catalunya, ocupaba a muchas mujeres, sobre todo como tejedoras e hilanderas, en las fábricas de Barcelona, de las colonias industriales y de ciudades como Sabadell y Terrassa.
Su salario, aun siendo más bajo, era imprescindible para la familia obrera: el jornal del padre o del marido no llegaba para mantener la casa, y el de la mujer, y a menudo el de los hijos, era decisivo para completar el presupuesto doméstico. En definitiva, las obreras eran doblemente explotadas, en la fábrica y en casa, pero sin su trabajo muchas familias no habrían podido sobrevivir.
Enunciado: Generalitat de Catalunya, Consell Interuniversitari de Catalunya, Oficina d’Accés a la Universitat. PAU de Historia 2025, convocatoria ordinaria. La imagen es el examen oficial tal cual y el texto lo reproduce; la respuesta modelo es de EducaIA. Consultado el 30 de octubre de 2026; el documento no declara fecha de última actualización.
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