2026Convocatoria extraordinaria · Serie 2 · Ejercicio 1Hume y Kant
6 puntosCubre todas las ideas de la pautaTemas: Hume, KantEnunciado oficial
Escoja UNA de las dos opciones siguientes, A o B, y responda a las tres preguntas de la opción que ha escogido (que se formulan después del texto). Indique en la portada del examen la opción elegida.
Opción A
I OPCIÓN A
[…] todos los razonamientos concernientes a causa y efecto están fundados en la experiencia, y […] todos los razonamientos que provienen de la experiencia están fundados en la suposición de que el curso de la naturaleza continuará siendo uniformemente el mismo. Concluimos que causas semejantes, en circunstancias semejantes, producirían siempre efectos semejantes. Puede valer la pena considerar un momento lo que nos determina a formar una conclusión de tanta importancia.
Es evidente que Adán, con toda su sabiduría, nunca habría sido capaz de demostrar que el curso de la naturaleza deba seguir siendo uniformemente el mismo y que el futuro tenga que ser conforme al pasado. Lo que es posible no se puede demostrar nunca que sea falso, y es posible que el curso de la naturaleza pueda cambiar, pues somos capaces de concebir tal cambio.
Iré aún más lejos y afirmaré que Adán no podría ni siquiera probar con algún argumento probable que el futuro tenga que estar en conformidad con el pasado. Todos los argumentos probables se construyen precisamente sobre esta suposición, es decir, que hay conformidad entre el futuro y el pasado, y por lo tanto nunca pueden probarla. Esta conformidad es una cuestión de hecho, y, si hay que probarla, no admitiremos ninguna prueba que no provenga de la experiencia. Pero nuestra experiencia del pasado no puede ser prueba de nada para el futuro, a menos que ya supongamos que hay semejanza entre pasado y futuro.
Esta es, pues, una cuestión que no admite ningún tipo de prueba y que damos por supuesta sin prueba alguna.
David Hume. Resumen del Tratado de la naturaleza humana
Haga un breve resumen de este texto, centrándose en las ideas principales que aparecen en él y en la relación que se establece entre esas ideas. (Responda usando, aproximadamente, entre cien y ciento treinta palabras).
[2 puntos]
II Explique brevemente el significado que tienen en el texto las palabras siguientes (responda usando, aproximadamente, entre cinco y veinte palabras en cada caso):
a) «razonamientos»
b) «conformidad»
[1 punto]
III Considere la siguiente afirmación del texto: «Es evidente que Adán […] nunca habría sido capaz de demostrar que el curso de la naturaleza deba seguir siendo uniformemente el mismo y que el futuro tenga que ser conforme al pasado». Explique cuál es el sentido de esta afirmación y de qué manera David Hume intenta justificarla. (En su respuesta, debe referirse a los aspectos del pensamiento de Hume que sean pertinentes, aunque no aparezcan explícitamente en el texto).
[3 puntos]
Opción B
I OPCIÓN B
Los fines que, como efectos de su acción, se propone a su capricho un ser racional […] son todos ellos simplemente relativos, pues solo su relación con una facultad de desear del sujeto, especialmente constituida, les da el valor que tienen, el cual, por tanto, no puede proporcionar ningún principio universal válido y necesario para todo ser racional […]. Por eso todos esos fines relativos son solo fundamento de imperativos hipotéticos.
Pero suponiendo que haya algo cuya existencia en sí misma posea un valor absoluto, algo que, como fin en sí mismo, pueda ser fundamento de determinadas leyes, entonces en ello y solo en ello estaría el fundamento de un posible imperativo categórico, es decir, de una ley práctica.
[…] El imperativo práctico será, pues, como sigue: Obra de tal modo que uses la humanidad, tanto en tu persona como en la persona de cualquier otro, siempre como un fin al mismo tiempo y nunca solamente como un medio. […]
Siguiendo con los [cuatro] anteriores ejemplos, tendremos:
[…]
En cuarto lugar, con respecto al deber meritorio para con los demás, el fin natural que todos los hombres tienen es su propia felicidad. La humanidad podría subsistir, ciertamente, si nadie contribuyera a la felicidad de los demás pero tampoco les sustrajera felicidad adrede. Pero esta sería una concordancia meramente negativa y no positiva con la humanidad como fin en sí misma, si cada cual no se esforzase, en lo que pudiese, por fomentar los fines de los demás. Pues los fines de un sujeto que es un fin en sí mismo deben ser también, en lo posible, mis fines, si esta concepción ha de tener en mí todo su efecto.
Immanuel Kant. Fundamentación de la metafísica de las costumbres, ii
Haga un breve resumen de este texto, centrándose en las ideas principales que aparecen en él y en la relación que se establece entre esas ideas. (Responda usando, aproximadamente, entre cien y ciento treinta palabras palabras).
[2 puntos]
II Explique brevemente el significado que tienen en el texto las expresiones siguientes (responda usando, aproximadamente, entre cinco y veinte palabras en cada caso):
a) «imperativos hipotéticos»
b) «ley práctica»
[1 punto]
III Considere la siguiente afirmación del texto: «los fines de un sujeto que es un fin en sí mismo deben ser también, en lo posible, mis fines». Explique cuál es el sentido de esta afirmación de Immanuel Kant, y qué papel y justificación tiene esta afirmación dentro de las propuestas de Kant. (En su respuesta, debe referirse a los aspectos del pensamiento de Kant que sean pertinentes, aunque no aparezcan explícitamente en el texto).
[3 puntos]
Escribe tu respuesta y después marca las ideas de la pauta que tenías.
Opción A
IHume, Resumen del Tratado de la naturaleza humana2 puntos
Planteamiento Hay que resumir por qué, según Hume, la suposición de que el futuro será como el pasado no puede probarse ni con una demostración ni con la experiencia.
La respuesta, corregida al margen
Hume parte de una constatación: todos nuestros razonamientos sobre causas y efectos se basan en la experiencia, y toda inferencia hecha a partir de la experiencia supone que la naturaleza seguirá comportándose de la misma manera, es decir, que el futuro se parecerá al pasado. La pregunta es qué nos autoriza a hacer esa suposición.
La respuesta es que nada. No puede demostrarse a priori, porque podemos concebir sin contradicción que el curso de la naturaleza cambie, y lo que puede concebirse es posible. Tampoco puede probarse con un argumento probable, basado en la experiencia, porque todo argumento de este tipo ya da por supuesta la semejanza entre pasado y futuro que se quiere probar. Por tanto, aceptamos este principio, tan importante, sin ninguna prueba.
II1 punto
Planteamiento Hay que decir qué significan «razonamientos» y «conformidad» en este texto, en pocas palabras cada una.
La respuesta, corregida al margen
«Razonamientos»: inferencias que justifican una afirmación a partir de otras, como cuando concluimos un efecto a partir de su causa.
«Conformidad»: semejanza; aquí, que el futuro sea como el pasado y que la naturaleza se comporte de la misma manera.
III3 puntos
Planteamiento Hay que explicar por qué, según Hume, ni siquiera alguien con toda la sabiduría podría demostrar a priori que la naturaleza seguirá igual, situándolo en su empirismo y en el problema de la causalidad.
La respuesta, corregida al margen
La afirmación forma parte de la crítica de Hume a la causalidad, que nace de su empirismo. Para Hume, todo nuestro conocimiento de hechos procede de la experiencia: las ideas son copias de las impresiones. Pero de la conexión necesaria entre una causa y su efecto no tenemos ninguna impresión; solo observamos que un hecho sigue a otro. Por eso se pregunta qué nos autoriza a creer que, en el futuro, las mismas causas producirán los mismos efectos que en el pasado.
Si esta creencia tuviera justificación, solo podría venir de dos lados, que corresponden a la distinción de Hume entre relaciones de ideas y cuestiones de hecho: o bien de una demostración, un argumento a priori como los de las matemáticas, o bien de un argumento probable, que se apoya en la experiencia. Hume quiere mostrar que ninguna de las dos vías funciona.
La frase sobre Adán se ocupa de la primera vía. Adán, con toda su sabiduría pero sin ninguna experiencia previa, no habría podido demostrar que la naturaleza debe seguir igual. Una demostración establece algo cuyo contrario es contradictorio, como que un triángulo tiene tres ángulos. En cambio, puedo imaginar sin ninguna contradicción que mañana no salga el sol o que el pan deje de alimentar, aunque hasta ahora siempre haya ocurrido; y lo que puede concebirse sin contradicción es posible. Por tanto, que la naturaleza sea uniforme no es ninguna verdad a priori.
La segunda vía tampoco nos salva. Un argumento basado en la experiencia diría que, como la naturaleza siempre ha sido uniforme, lo seguirá siendo; pero ese paso del pasado al futuro es precisamente lo que estaba en cuestión. El argumento es circular.
La conclusión de Hume es que la creencia en la uniformidad de la naturaleza no viene de la razón, sino de la costumbre: la repetición de experiencias nos inclina a esperar lo mismo. No tenemos ninguna prueba de ella, pero no podemos vivir sin esa creencia, y la costumbre es, dice Hume, la gran guía de la vida humana.
Opción B
IKant, Fundamentación de la metafísica de las costumbres II2 puntos
Planteamiento Hay que resumir cómo el texto pasa de los fines relativos a los imperativos hipotéticos, del fin en sí mismo al imperativo categórico, y de ahí al deber de promover los fines de los demás.
La respuesta, corregida al margen
Los fines que cada uno se propone según sus deseos solo tienen un valor relativo, porque depende de esos deseos, y por eso solo fundamentan imperativos hipotéticos, que dicen qué hay que hacer si se quiere conseguir algo. Si hubiera algo con valor absoluto, un fin en sí mismo, podría surgir de ello un imperativo categórico, una ley práctica válida para todo ser racional.
Ese fin es la humanidad, y de ahí sale la fórmula que manda tratarla siempre también como fin y nunca solo como medio.
Aplicada al deber de ayudar a los demás, esta fórmula pide más que no perjudicar a nadie: como los demás también son fines en sí mismos, debo hacer míos sus fines y contribuir activamente a su felicidad.
II1 punto
Planteamiento Hay que decir qué significan en el texto «imperativos hipotéticos» y «ley práctica», en pocas palabras cada una.
La respuesta, corregida al margen
«Imperativos hipotéticos»: mandatos condicionados a un fin que se desea; indican qué debo hacer si quiero conseguir algo.
«Ley práctica»: principio que obliga a todo ser racional a actuar de una manera, sin depender de ningún deseo.
III3 puntos
Planteamiento Hay que explicar por qué, según Kant, tratar a los demás como fines en sí mismos obliga a hacer míos sus fines, y qué lugar ocupa esta exigencia dentro de su ética.
La respuesta, corregida al margen
La frase pertenece a la fundamentación de la ética de Kant. Kant distingue entre los imperativos hipotéticos, que mandan una acción como medio para un fin que se desea («si quieres aprobar, estudia»), y el imperativo categórico, que manda incondicionalmente, sea cual sea el deseo. Solo este puede ser una ley moral, porque solo él vale para todo ser racional, y obrar moralmente es obrar por deber, por respeto a esa ley.
Una de las formulaciones del imperativo categórico es la del fin en sí mismo: obra de modo que trates a la humanidad, en ti y en los demás, siempre también como fin y nunca solo como medio. Las cosas tienen precio; las personas, como seres racionales, tienen dignidad. Tratar a alguien solo como medio es servirse de él para los propios fines sin que pueda consentirlo: quien hace una falsa promesa para obtener dinero utiliza al otro como un simple instrumento.
La frase aplica esta fórmula al caso de ayudar a los demás. No hacer daño a nadie ya sería una concordancia negativa con la humanidad: nadie es tratado como un instrumento. Pero si los demás son de verdad fines en sí mismos, eso no basta. Cada persona persigue su propia felicidad, y reconocerla como fin significa tomarse en serio esos fines: hacerlos, en lo posible, también míos y contribuir activamente a que los alcance. Respetar a alguien como fin incluye, pues, promover su bien.
Kant clasifica este deber como meritorio o contingente, y no como deber estricto. Los deberes estrictos, como no suicidarse o no hacer falsas promesas, no admiten ninguna excepción en favor de las inclinaciones; los meritorios, como desarrollar las propias capacidades o ayudar a los demás, obligan a adoptar un fin, pero dejan margen para decidir cómo y cuándo se cumplen.
Enunciado: Generalitat de Catalunya, Consell Interuniversitari de Catalunya, Oficina d’Accés a la Universitat. PAU de Historia de la Filosofía 2026, convocatoria extraordinaria. La imagen es el examen oficial tal cual y el texto lo reproduce; la respuesta modelo es de EducaIA. Consultado el 1 de noviembre de 2026; el documento no declara fecha de última actualización.
Examen en catalán (PDF)Examen en castellano (PDF)Pauta de corrección (PDF)Reutilizado según el aviso legal de la Generalitat