2023Convocatoria extraordinaria · Serie 2 · Ejercicio 1Kant y Locke
6 puntosCubre todas las ideas de la pautaTemas: Kant, LockeEnunciado oficial
Escoja una de las dos opciones siguientes, A o B, y responda a las tres preguntas de la opción que ha escogido (que se formulan después del texto).
Opción A
I OPCIÓN A
Hay que poder querer que una máxima de nuestra acción sea ley universal: tal es el canon general del juicio moral de nuestra acción. Algunas acciones están de tal modo constituidas que su máxima no puede, sin contradicción, ser siquiera pensada como ley natural universal, y mucho menos no se puede querer que deba ser una ley universal. En otras acciones no se encuentra, es cierto, esa imposibilidad intrínseca, pero sigue siendo imposible querer que su máxima se eleve a la universalidad de una ley de la naturaleza, porque tal voluntad sería contradictoria consigo misma. Es fácil ver que el primer tipo de acciones se oponen al deber estricto (o rigoroso), mientras que el segundo tipo de acciones se oponen al deber amplio (o meritorio). Y así que, mediante estos ejemplos, todos los deberes […] quedan plenamente considerados en su dependencia de nuestro único principio.
Immanuel Kant. Fundamentación de la metafísica de las costumbres, ii
Explique brevemente (entre sesenta y cien palabras) las principales ideas del texto y cómo aparecen relacionadas.
[2 puntos]
II Explique brevemente (entre cinco y veinte palabras en cada caso) el significado que tienen en el texto la palabra y la expresión siguientes:
a) «máxima»
b) «sin contradicción»
[1 punto]
III Explique el sentido y la justificación, según Immanuel Kant, de la siguiente afirmación del texto: «el primer tipo de acciones se oponen al deber estricto (o rigoroso), mientras que el segundo tipo de acciones se oponen al deber amplio (o meritorio)». (En su respuesta, debe referirse a los aspectos del pensamiento de Kant que sean pertinentes, aunque no aparezcan explícitamente en el texto).
[3 puntos]
Opción B
I OPCIÓN B
Quienes afirman que decir al pueblo que queda eximido de obediencia cuando se atenta ilegalmente contra sus libertades y propiedades […] es establecer los cimientos de la rebelión, y que esto puede ocasionar guerras civiles o tumultos internos, y que por tanto es una doctrina que hay que rechazar como destructiva para la paz del mundo, también deberían afirmar, siguiendo el mismo criterio, que los hombres honrados no pueden hacer frente a los ladrones ni a los piratas porque esto podría ocasionar desórdenes o derramamiento de sangre. Cualquier daño ocasionado en estos casos no es imputable a quien defiende sus propios derechos, sino a quien invade los de su vecino. Si el hombre honrado e inocente debe ceder calladamente, en bien de la paz, todo lo que tiene a quien le acomete violentamente, me gustaría saber qué tipo de paz habría en el mundo si esta consistiera solo en violencia y rapiña, y se mantuviera tan solo en beneficio de los ladrones y de los opresores. ¿Quién me negará que no habría una paz admirable entre el poderoso y el débil, si la oveja, sin resistencia alguna, ofreciera el cuello al imperioso lobo para que se lo desgajara? […]
La finalidad del gobierno es el bien de la comunidad; ¿y qué es mejor para la comunidad, que el pueblo esté siempre expuesto a la voluntad incontrolada de los tiranos o, más bien, que exista la posibilidad de enfrentarse a los gobernantes si hacen un uso exorbitante del poder y lo ponen al servicio de la destrucción en vez de aplicarlo a la protección de los bienes de los súbditos?
John Locke. Segundo tratado sobre el gobierno civil, capítulo xix
Explique brevemente (entre ochenta y ciento veinte palabras) las principales ideas del texto y cómo aparecen relacionadas.
[2 puntos]
II Explique brevemente (entre cinco y veinte palabras en cada caso) el significado que tienen en el texto las siguientes palabras:
a) «rebelión»
b) «opresores»
[1 punto]
III Explique el sentido y la justificación, según John Locke, de la siguiente pregunta retórica del texto: «¿y qué es mejor para la comunidad, que el pueblo esté siempre expuesto a la voluntad incontrolada de los tiranos o, más bien, que exista la posibilidad de enfrentarse a los gobernantes si hacen un uso exorbitante del poder y lo ponen al servicio de la destrucción en vez de aplicarlo a la protección de los bienes de los súbditos?». (En su respuesta, debe referirse a los aspectos del pensamiento de Locke que sean pertinentes, aunque no aparezcan explícitamente en el texto).
[3 puntos]
Escribe tu respuesta y después marca las ideas de la pauta que tenías.
Opción A
IKant, Fundamentación de la metafísica de las costumbres II2 puntos
Planteamiento Hay que resumir, en 60–100 palabras, el criterio de Kant para juzgar moralmente una acción y cómo deriva de él la distinción entre deberes estrictos y deberes amplios.
La respuesta, corregida al margen
Kant formula el criterio general para juzgar moralmente una acción: debemos poder querer que la máxima según la cual actuamos se convierta en ley universal. Una máxima puede fallar de dos maneras: en unos casos, universalizada ni siquiera puede pensarse sin contradicción; en otros, puede pensarse, pero quien la quisiera como ley universal se contradiría a sí mismo.
El primer caso corresponde a los deberes estrictos, y el segundo, a los deberes amplios, de modo que todos los deberes dependen de un único principio.
II1 punto
Planteamiento Hay que decir, en 5–20 palabras cada uno, qué significan en el texto «máxima» y «sin contradicción».
La respuesta, corregida al margen
«Máxima»: la regla subjetiva con la que una persona decide cómo actuar en ciertas circunstancias.
«Sin contradicción»: sin contener elementos incompatibles entre sí, que no podrían darse juntos.
III3 puntos
Planteamiento Hay que explicar por qué, según Kant, unas acciones se oponen a un deber estricto y otras a un deber amplio, a partir de la prueba de la universalización del imperativo categórico y de sus ejemplos.
La respuesta, corregida al margen
La frase clasifica los deberes según la manera en que una máxima falla la prueba del imperativo categórico. Para Kant, la moral no se fundamenta en las consecuencias ni en las inclinaciones, sino en la razón. La razón da mandatos, imperativos: los hipotéticos mandan una acción como medio para un fin que se quiere, y el categórico manda sin condiciones. Solo este puede ser la ley moral, y su fórmula de la ley universal dice: obra solo según aquella máxima que puedas querer al mismo tiempo que se convierta en ley universal. La prueba consiste, pues, en imaginar que todo el mundo actúa según mi máxima.
Algunas máximas, universalizadas, se destruyen a sí mismas. Quien hace una falsa promesa para salir de un apuro actúa según la máxima de prometer sin intención de cumplir cuando le conviene. Si todo el mundo lo hiciera, nadie creería ninguna promesa y prometer sería imposible: la máxima ni siquiera puede pensarse como ley universal sin contradicción. Lo mismo ocurre con quien se suicida para huir del sufrimiento: una naturaleza que usara el amor a sí mismo, que sirve para conservar la vida, para destruirla se contradiría. Estas acciones se oponen a un deber estricto o rigoroso, que no admite ninguna excepción a favor de la inclinación.
En otros casos, la máxima puede pensarse universalizada, pero no puede quererse. Un mundo en el que nadie ayudara a nadie podría existir, pero quien lo quisiera se contradiría, porque pueden darse muchos casos en los que él mismo necesite la ayuda de los demás y, con esa ley, se privaría de ella. Tampoco podemos querer que nadie desarrolle sus talentos, porque, como seres racionales, queremos que nuestras capacidades nos sirvan para toda clase de fines. Estas acciones se oponen a deberes amplios o meritorios: estamos obligados a ayudar y a cultivarnos, pero no en cada ocasión ni de cada manera, y cumplirlos tiene mérito.
Así, con los cuatro ejemplos de Kant (el suicidio, la falsa promesa, el cultivo de los talentos y la ayuda a los demás), la frase muestra que los dos tipos de deber no provienen de dos principios distintos, sino de dos maneras de fallar el mismo principio.
Opción B
ILocke, Segundo tratado sobre el gobierno civil XIX2 puntos
Planteamiento Hay que resumir, en 80–120 palabras, cómo responde Locke a quienes rechazan el derecho del pueblo a resistir a un gobierno que viola sus derechos.
La respuesta, corregida al margen
Locke responde a quienes dicen que eximir al pueblo de obedecer cuando el gobierno ataca sus libertades y propiedades fomenta la rebelión y las guerras civiles. Con ese criterio, replica, tampoco podríamos defendernos de los ladrones. El daño que causa la resistencia no es culpa de quien defiende sus derechos, sino de quien los invade.
Una paz que exige a los inocentes cederlo todo ante la violencia solo beneficia a los opresores, como la de la oveja que ofrece el cuello al lobo. Como la finalidad del gobierno es el bien de la comunidad, concluye con una pregunta retórica: es mejor que el pueblo pueda enfrentarse a los gobernantes que destruyen los bienes de los súbditos en lugar de protegerlos.
II1 punto
Planteamiento Hay que decir, en 5–20 palabras cada una, qué significan en el texto «rebelión» y «opresores».
La respuesta, corregida al margen
«Rebelión»: levantamiento de los gobernados que dejan de obedecer a quienes tienen el poder y se enfrentan a ellos.
«Opresores»: quienes usan su poder para someter a los demás e impedirles ejercer sus derechos.
III3 puntos
Planteamiento Hay que explicar el sentido de la pregunta retórica, que el pueblo puede resistir legítimamente a un gobierno que destruye lo que debería proteger, y cómo lo justifica la teoría del gobierno de Locke.
La respuesta, corregida al margen
La pregunta retórica cierra el argumento de Locke sobre el derecho de resistencia: es mejor para la comunidad poder enfrentarse a un gobierno que abusa del poder que quedar expuesta sin remedio a la voluntad de un tirano. Para entenderla, hay que recordar de dónde surge el gobierno. En el estado de naturaleza, los hombres son libres e iguales, y la ley natural, que la razón conoce, prohíbe dañar a los demás en su vida, su salud, su libertad o sus posesiones. Pero en este estado cada uno es juez en su propia causa, y faltan leyes conocidas y jueces imparciales.
Por eso los hombres, por consentimiento, forman una sociedad política y confían el poder a un gobierno. Ese poder no es absoluto: es un encargo que el pueblo hace con un fin determinado, la preservación de las vidas, las libertades y los bienes, que Locke llama en conjunto propiedad. Los gobernantes deben gobernar con leyes establecidas y no pueden quitar a nadie sus bienes sin su consentimiento.
De ahí se deduce cuándo un gobierno deja de cumplir su función: cuando los gobernantes actúan contra la confianza recibida, intentan apoderarse de los bienes de los súbditos o convertirse en dueños arbitrarios de sus vidas y libertades, o sustituyen las leyes por su voluntad. Entonces el gobierno se disuelve, los súbditos quedan libres de la obligación de obedecer y el poder vuelve al pueblo, que puede establecer un nuevo gobierno. En sentido estricto, quien se rebela es el gobernante que usa la fuerza sin derecho.
Ahora se entiende la pregunta. Si la finalidad del gobierno es el bien de la comunidad, un gobierno que destruye los bienes que debía proteger ha perdido lo que lo legitimaba, y obedecerlo sería quedar en una situación peor que la del estado de naturaleza, con la fuerza de todos al servicio de quien ataca. Locke no defiende la revuelta por cualquier motivo: el pueblo no se levanta por pequeños errores, sino ante una larga serie de abusos. Pero negarle ese derecho sería dejarlo, como a la oveja ante el lobo, en manos de los tiranos.
Enunciado: Generalitat de Catalunya, Consell Interuniversitari de Catalunya, Oficina d’Accés a la Universitat. PAU de Historia de la Filosofía 2023, convocatoria extraordinaria. La imagen es el examen oficial tal cual y el texto lo reproduce; la respuesta modelo es de EducaIA. Consultado el 1 de noviembre de 2026; el documento no declara fecha de última actualización.
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