2025Convocatoria ordinaria · Serie 4 · Ejercicio 1Hume y Kant
6 puntosCubre todas las ideas de la pautaTemas: Hume, KantEnunciado oficial
Escoja UNA de las dos opciones siguientes, A o B, y responda a las tres preguntas de la opción que ha escogido (que se formulan después del texto).
Opción A
I OPCIÓN A
Descartes sostenía que el pensamiento era la esencia de la mente; no este o aquel pensamiento, sino el pensamiento en general. Esto parece absolutamente ininteligible, puesto que todo lo que existe es particular; y por lo tanto deben ser las diferentes percepciones particulares las que componen la mente. Digo que componen la mente, no que le pertenecen. La mente no es una sustancia en la cual existen las percepciones de forma inherente. Esta noción es tan ininteligible como la idea cartesiana de que el pensamiento o la percepción en general es la esencia de la mente. No tenemos ninguna idea de sustancia de ninguna clase, puesto que no tenemos ninguna idea que no derive de alguna impresión, y no tenemos ninguna impresión de una sustancia, sea material o espiritual. No conocemos nada, a excepción de las cualidades y percepciones particulares.
David Hume. Resumen del Tratado de la naturaleza humana
Haga un breve resumen de este texto, centrándose en las ideas principales que aparecen en él y en la relación que se establece entre esas ideas. (Responda usando, aproximadamente, entre noventa y ciento treinta palabras).
[2 puntos]
II Explique brevemente el significado que tienen en el texto las palabras siguientes (responda usando, aproximadamente, entre cinco y veinte palabras en cada caso):
a) «particular»
b) «percepciones»
[1 punto]
III Considere la siguiente afirmación del texto: «La mente no es una sustancia en la cual existen las percepciones de forma inherente». Explique cuál es el sentido de esta afirmación y de qué forma se relaciona con las propuestas filosóficas de David Hume; indique, en particular, qué justificación ofrece Hume para esta afirmación. (En su respuesta, debe referirse a los aspectos del pensamiento de Hume que sean pertinentes, aunque no aparezcan explícitamente en el texto).
[3 puntos]
Opción B
I OPCIÓN B
Vamos ahora a enumerar algunos deberes, según la división corriente que se hace de ellos en deberes para con nosotros mismos y deberes para con los demás hombres, en deberes perfectos y deberes imperfectos.
[…]
4. Aún un cuarto individuo, al que todo le va bien, pero ve a otras personas que se enfrentan a grandes dificultades. Él podría, con facilidad, ayudarlas, pero piensa: «¿Qué me importa? ¡Que cada uno sea tan feliz como quiera el cielo o como él pueda; yo no le quitaré nada, ni nunca lo envidiaré; se trata solo de que no tengo ganas de aportar nada a su bienestar o de asistirle en sus problemas!». Ahora bien: si esta forma de pensar se convirtiera en una ley universal de la naturaleza, el género humano podría ciertamente subsistir y, sin duda, mejor aún que cuando todo el mundo habla de compasión y de benevolencia o incluso se apresura a practicar ocasionalmente acciones de ese tipo, pero también, cuando puede, engaña, trafica con los derechos humanos o los viola de otras maneras. Sin embargo, aunque sea posible que aquella máxima pueda subsistir como ley universal de la naturaleza, es, no obstante, imposible querer que tal principio valga por doquier como ley de la naturaleza. Una voluntad que decidiera esto, en efecto, se contradiría a sí misma, en la medida en que pueden producirse ciertamente muchos casos en los que este individuo necesite el amor y la compasión de los demás y en los que, debido a esta ley de la naturaleza surgida de su propia voluntad, se vería privado él mismo de toda esperanza de conseguir la asistencia que desea.
Immanuel Kant. Fundamentación de la metafísica de las costumbres, ii
Haga un breve resumen de este texto, centrándose en las ideas principales que aparecen en él y en la relación que se establece entre esas ideas. (Responda usando, aproximadamente, entre noventa y ciento treinta palabras).
[2 puntos]
II Explique brevemente el significado que tienen en el texto las expresiones siguientes (responda usando, aproximadamente, entre cinco y veinte palabras en cada caso):
a) «deberes para con nosotros mismos»
b) «ley universal de la naturaleza»
[1 punto]
III Considere la siguiente afirmación del texto: «aunque sea posible que aquella máxima pueda subsistir como ley universal de la naturaleza, es, no obstante, imposible querer que tal principio valga por doquier como ley de la naturaleza». Explique cuál es el sentido de esta afirmación, y de qué manera esta afirmación encaja con lo que quiere presentar y defender Immanuel Kant en la obra de la que procede esta afirmación. (En su respuesta, debe referirse a los aspectos del pensamiento de Kant que sean pertinentes, aunque no aparezcan explícitamente en el texto).
[3 puntos]
Escribe tu respuesta y después marca las ideas de la pauta que tenías.
Opción A
IHume, Resumen del Tratado de la naturaleza humana2 puntos
Planteamiento Hay que resumir por qué Hume rechaza que la esencia de la mente sea el pensamiento en general y que la mente sea una sustancia, y qué es, para él, la mente.
La respuesta, corregida al margen
Hume rechaza la tesis de Descartes según la cual la esencia de la mente es el pensamiento en general. Todo lo que existe es particular: no hay un pensamiento en general, sino este o aquel pensamiento concreto. Por tanto, la mente tiene que estar formada por las distintas percepciones particulares.
Además, Hume niega que la mente sea una sustancia que sostiene las percepciones. No tenemos ninguna idea de ella, porque todas las ideas derivan de impresiones y no tenemos ninguna impresión de sustancia, ni material ni espiritual. Solo conocemos cualidades y percepciones particulares, y la mente no es nada más que el conjunto que forman: las percepciones la componen, no le pertenecen.
II1 punto
Planteamiento Hay que decir qué significan en el texto «particular» y «percepciones», en pocas palabras cada una.
La respuesta, corregida al margen
«Particular»: lo que es individual y concreto, este o aquel, como este pensamiento de ahora, y no algo en general.
«Percepciones»: todo lo que se hace presente a la mente de forma inmediata, es decir, impresiones e ideas.
III3 puntos
Planteamiento Hay que explicar por qué, según Hume, la mente no es una sustancia que tenga las percepciones, y justificarlo con su empirismo: sin impresión de sustancia no hay idea de sustancia.
La respuesta, corregida al margen
Hume es empirista: todo nuestro conocimiento procede de la experiencia. Los contenidos de la mente son percepciones, que pueden ser de dos tipos: impresiones, las percepciones vivas que tenemos cuando sentimos o vemos, e ideas, copias más débiles de las impresiones, que usamos cuando pensamos o recordamos. Toda idea simple deriva de una impresión, y las ideas complejas se forman combinando ideas simples. Por tanto, todos los materiales del pensamiento proceden, en último término, de la experiencia.
De este principio sale un criterio para examinar las ideas filosóficas: cuando sospechamos que un término no tiene significado, hay que preguntar de qué impresión deriva, y si no encontramos ninguna, la idea está vacía. Hume aplica este criterio a la noción de sustancia, es decir, de un soporte permanente que sostiene las cualidades y que existe por sí mismo.
Descartes había entendido la mente como una sustancia pensante, un yo simple e idéntico que permanece bajo los pensamientos cambiantes. Pero no tenemos ninguna impresión de algo así: cuando observamos nuestra mente, solo encontramos percepciones particulares, esta sensación, este recuerdo, este deseo, que se suceden sin cesar. No tenemos ninguna impresión de un yo que las tenga, ni de una sustancia, material o espiritual. Por tanto, la idea de un yo sustancial no tiene contenido.
De ahí el sentido de la frase. La mente no es un recipiente donde están las percepciones, sino el propio conjunto de percepciones; por eso Hume dice que las percepciones la componen, no que le pertenecen. Lo que llamamos mente es una serie de estados mentales particulares, unidos por relaciones de semejanza y de causalidad, que hacen que la imaginación pase fácilmente de uno a otro y los vea como una sola cosa. No tenemos ningún conocimiento de un sustrato donde existan estas percepciones.
Opción B
IKant, Fundamentación de la metafísica de las costumbres II2 puntos
Planteamiento Hay que resumir el caso de quien no quiere ayudar a los demás y por qué, según Kant, su máxima puede pensarse como ley universal pero no puede quererse.
La respuesta, corregida al margen
Kant anuncia que examinará algunos deberes, clasificados en deberes para con uno mismo y para con los demás, y en perfectos e imperfectos. Uno de los ejemplos es el de un hombre al que todo le va bien y que, ante otras personas en grandes dificultades, decide no ayudarlas: no les hará ningún daño, pero tampoco quiere contribuir a su bienestar.
Kant admite que, si esta forma de pensar fuera una ley universal de la naturaleza, la humanidad podría subsistir. Sin embargo, es imposible querer esa ley: la voluntad que la decidiera se contradiría, porque aquel hombre puede necesitar algún día la ayuda de los demás, y con esa ley se privaría de ella él mismo.
II1 punto
Planteamiento Hay que decir qué significan en el texto «deberes para con nosotros mismos» y «ley universal de la naturaleza», en pocas palabras cada una.
La respuesta, corregida al margen
«Deberes para con nosotros mismos»: obligaciones en las que quien recibe la acción es la propia persona, como no quitarse la vida.
«Ley universal de la naturaleza»: una forma de actuar que todos seguirían necesariamente, sin excepción, como ocurre con las leyes naturales.
III3 puntos
Planteamiento Hay que explicar por qué una máxima que puede pensarse como ley universal puede ser, aun así, imposible de querer, y cómo lo usa Kant para mostrar el deber de ayudar a los demás con el imperativo categórico.
La respuesta, corregida al margen
En la Fundamentación de la metafísica de las costumbres Kant busca el principio supremo de la moralidad. Parte de la idea de que lo único bueno sin restricción es una buena voluntad, y de que una acción tiene valor moral cuando se hace por deber, no solo conforme al deber ni por inclinación. Los deberes se expresan en imperativos. Los imperativos hipotéticos mandan una acción como medio para un fin que se desea («si quieres aprobar, estudia»); el imperativo categórico manda de forma incondicionada, sea cual sea el fin que tengamos.
La primera formulación del imperativo categórico dice: obra solo según aquella máxima por la cual puedas querer, al mismo tiempo, que se convierta en una ley universal. Una máxima es el principio subjetivo con el que actuamos; la prueba consiste en imaginar que todos actuaran siempre así, como si fuera una ley de la naturaleza, y preguntarse si podemos quererlo.
Para mostrar que este criterio sirve, Kant lo aplica a unos cuantos deberes, clasificados en deberes para con uno mismo y para con los demás, perfectos e imperfectos. El cuarto ejemplo es el de alguien al que todo le va bien y que decide no ayudar a quienes sufren. Su máxima es: «si no tengo ganas de ayudar a quien pasa necesidad, no lo haré». Para saber si actúa bien, debe preguntarse si puede querer que esta máxima se convierta en una ley universal.
La frase explica la respuesta. Un mundo en el que nadie ayudara a nadie puede pensarse sin contradicción, y quizá incluso funcionaría. Pero no puede quererse sin contradecirse. Todos, como seres finitos, podemos necesitar en algún momento la ayuda de los demás, y la queremos. Quien quisiera aquella ley universal querría a la vez que lo ayuden y que nadie lo ayude: su voluntad chocaría consigo misma.
Por eso este es un deber imperfecto para con los demás. Es imperfecto porque la máxima contraria puede pensarse como ley universal, aunque no pueda quererse; es para con los demás porque tiene por objeto su bienestar. En cambio, en los deberes perfectos, como el de no hacer falsas promesas, la máxima contraria ni siquiera puede pensarse como ley universal sin contradicción.
Enunciado: Generalitat de Catalunya, Consell Interuniversitari de Catalunya, Oficina d’Accés a la Universitat. PAU de Historia de la Filosofía 2025, convocatoria ordinaria. La imagen es el examen oficial tal cual y el texto lo reproduce; la respuesta modelo es de EducaIA. Consultado el 1 de noviembre de 2026; el documento no declara fecha de última actualización.
Examen en catalán (PDF)Examen en castellano (PDF)Pauta de corrección (PDF)Reutilizado según el aviso legal de la Generalitat