2025Convocatoria extraordinaria · Serie 3 · Ejercicio 1Nietzsche y Descartes
6 puntosCubre todas las ideas de la pautaTemas: Nietzsche, DescartesEnunciado oficial
Escoja UNA de las dos opciones siguientes, A o B, y responda a las tres preguntas de la opción que ha escogido (que se formulan después del texto).
Opción A
I OPCIÓN A
La mirada del esclavo es poco favorable a las virtudes de los poderosos: se muestra escéptico y desconfiado, y siente una desconfianza sutil contra todo aquello que se honra como «bueno» en aquellas virtudes […]. Y como contrapunto se destacan y se sacan a la superficie las cualidades que alivian la condición de los afligidos: aquí deben honrarse la compasión, la mano siempre dispuesta a prestar ayuda, el corazón cálido, la paciencia, la diligencia, la humildad, la afabilidad […]. He aquí el fuego donde se cuece aquella famosa oposición «bueno» y «malvado» —a la maldad se le asocia el poder y la peligrosidad, la certeza de algo temible, sutil y fuerte que no tolera ser despreciado—. En la moral del esclavo, el «malvado», pues, da miedo; en la moral de los señores es precisamente el «bueno» quien despierta el miedo y quiere despertarlo, mientras que el hombre «malo» es percibido como el despreciable.
La oposición llega al extremo cuando, según las consecuencias de la moral del esclavo, al final también el «bueno» de su moral es visto con un punto de desprecio —que puede ser ligero y benevolente—, porque, en la mentalidad del esclavo, el bueno debe ser en todo caso la persona inofensiva: es bondadoso, fácil de engañar, quizás un poco estúpido, un bonhomme [un buen hombre]. En todas partes donde la moral del esclavo ha llegado a dominar, la lengua muestra una tendencia a acercar las palabras «bueno» y «estúpido».
Friedrich Wilhelm Nietzsche. Más allá del bien y del mal, parte ix
Haga un breve resumen de este texto, centrándose en las ideas principales que aparecen en él y en la relación que se establece entre esas ideas. (Responda usando, aproximadamente, entre noventa y ciento treinta palabras).
[2 puntos]
II Explique brevemente el significado que tienen en el texto la palabra y la expresión siguientes (responda usando, aproximadamente, entre cinco y veinte palabras en cada caso):
a) «compasión»
b) «acercar las palabras»
[1 punto]
III Considere la siguiente afirmación del texto: «En la moral del esclavo, el “malvado”, pues, da miedo; en la moral de los señores es precisamente el “bueno” quien despierta el miedo». Explique cuál es el sentido de esta afirmación y de qué forma se relaciona con las propuestas filosóficas de Friedrich W. Nietzsche; indique en detalle cómo esta afirmación se justificaría a partir de esas propuestas. (En su respuesta, debe referirse a los aspectos del pensamiento de Nietzsche que sean pertinentes, aunque no aparezcan explícitamente en el texto).
[3 puntos]
Opción B
I OPCIÓN B
Pues bien, ¿qué soy yo, ahora que hay alguien extremadamente poderoso y, si me atrevo a decirlo, malicioso y astuto, que dedica todas sus fuerzas y todas sus artes en engañarme? ¿Puedo estar seguro de tener alguna de las cosas que acabo de atribuir a la naturaleza corporal? Me detengo a pensar en ello con atención, las paso y repaso todas en mi espíritu y no encuentro ninguna que pueda decir que me pertenezca. No es necesario que me detenga a enumerarlas. Pasemos, pues, a los atributos del alma y veamos si hay alguno que me pertenezca. Los primeros hacen referencia a nutrirme y andar; y si es cierto que no tengo cuerpo, también será cierto que no puedo andar ni alimentarme. Otro es percibir con los sentidos, pero tampoco es posible percibir con los sentidos sin cuerpo. Además de que otras veces ya he creído percibir con los sentidos muchas cosas mientras dormía, las cuales he tenido que reconocer, al despertar, que verdaderamente no las había percibido. Otro es pensar. Y aquí sí que creo que el pensamiento es un atributo que me pertenece: es el único que no se puede separar de mí. Yo soy, yo existo […]. Ahora no admito nada que no sea necesariamente verdadero: no soy, pues, hablando con propiedad, sino una cosa que piensa […]. Forzaré mi imaginación a fin de averiguar si no soy algo más. No soy de ninguna manera esa reunión de miembros llamada cuerpo humano; no soy en absoluto un aire sutil que penetra esos miembros; no soy tampoco un viento, un soplo, un vapor, ni nada que pueda fingir o imaginar, puesto que ya he supuesto que todo eso no era nada. Y sin abandonar ese supuesto, mantengo que no deja de ser cierto que soy algo.
René Descartes. Meditaciones metafísicas, ii
Haga un breve resumen de este texto, centrándose en las ideas principales que aparecen en él y en la relación que se establece entre esas ideas. (Responda usando, aproximadamente, entre noventa y ciento treinta palabras).
[2 puntos]
II Explique brevemente el significado que tienen en el texto las palabras siguientes (responda usando, aproximadamente, entre cinco y veinte palabras en cada caso):
a) «necesariamente»
b) «supuesto»
[1 punto]
III Considere la siguiente afirmación del texto: «No soy de ninguna manera esa reunión de miembros llamada cuerpo humano». Explique cuál es el sentido de esta afirmación y cómo se relaciona con las propuestas filosóficas de René Descartes; indique cómo esta afirmación se justifica a partir de esas propuestas. (En su respuesta, debe referirse a los aspectos del pensamiento de Descartes que sean pertinentes, aunque no aparezcan explícitamente en el texto).
[3 puntos]
Escribe tu respuesta y después marca las ideas de la pauta que tenías.
Opción A
INietzsche, Más allá del bien y del mal IX2 puntos
Planteamiento Hay que resumir cómo el texto contrapone la moral de los señores y la del esclavo a partir de lo que cada una llama «bueno», y cómo acaba acercando «bueno» y «estúpido».
La respuesta, corregida al margen
Nietzsche contrapone dos morales, la de los señores y la de los esclavos, que entienden de forma opuesta qué es «bueno». El esclavo desconfía de las virtudes de los poderosos y honra, en cambio, las cualidades que alivian la vida de quienes sufren, como la compasión, la paciencia o la humildad. Para él, el poderoso, temible y fuerte, es el «malvado».
En la moral de los señores ocurre lo contrario: «bueno» es precisamente quien inspira miedo, y su opuesto es el «malo», el despreciable. El contraste llega al extremo porque el esclavo acaba mirando con cierto desprecio incluso a su propio «bueno», el hombre inofensivo y fácil de engañar; por eso, donde domina esta moral, «bueno» y «estúpido» se acercan.
II1 punto
Planteamiento Hay que decir qué significan en el texto «compasión» y «acercar las palabras», en pocas palabras cada una.
La respuesta, corregida al margen
«Compasión»: el sentimiento que nos empuja a evitar o aliviar el mal que sufren los demás.
«Acercar las palabras»: hacer que dos palabras acaben teniendo significados parecidos, como si designaran el mismo tipo de persona.
III3 puntos
Planteamiento Hay que explicar cómo la frase mezcla las dos morales que distingue Nietzsche y justificarlo con su origen: la autoafirmación de los señores y el resentimiento del esclavo, que invierte los valores.
La respuesta, corregida al margen
Para Nietzsche, los valores morales no son eternos: tienen una historia, y la genealogía busca su origen. En esa historia distingue dos tipos fundamentales de moral. La moral de los señores nace de los poderosos, que se sienten llenos de fuerza y llaman «bueno» a lo que ellos mismos son: noble, fuerte, orgulloso, capaz de imponerse. La moral del esclavo nace de los débiles y oprimidos, y valora las cualidades que hacen soportable el sufrimiento: la compasión, la paciencia, la humildad, la disposición a ayudar.
Las dos morales no nacen de la misma manera. La de los señores es una autoafirmación: dice sí a sí misma y solo después, casi de pasada, llama «malo» a lo que no es como ella. La del esclavo nace del resentimiento: el esclavo no puede vengarse del poderoso y, en lugar de actuar, convierte su odio en una forma de valorar. Su primer acto es decir no: el poderoso es el «malvado», y él mismo, que no hace daño a nadie, es el «bueno». Esta es la inversión de los valores.
Por eso las dos parejas de conceptos no son simétricas. En la pareja «bueno-malo» de los señores, el concepto primero es «bueno», y «malo» solo es su contraste: designa lo común, lo débil, que no da miedo sino que inspira desprecio. En la pareja «bueno-malvado» del esclavo, el concepto primero es «malvado», cargado de odio y de miedo, y «bueno» se deriva de él por oposición. Y el contenido se invierte: el «malvado» del esclavo es exactamente el «bueno» del señor, visto con los ojos del resentimiento.
Ahora se entiende la frase, que mezcla las dos perspectivas. Cuando dice que en la moral del esclavo el «malvado» da miedo, «malvado» se opone al «bueno» del esclavo: es el poderoso visto desde abajo. Cuando dice que en la moral de los señores el «bueno» despierta el miedo, «bueno» tiene el sentido de los señores y se opone a «malo». Las dos mitades hablan, de hecho, del mismo hombre fuerte, que para el señor es el bueno y para el esclavo el malvado. El miedo que inspira es motivo de orgullo en una moral y de acusación en la otra.
Nietzsche no se limita a describir este contraste. Para él, la moral del esclavo es la que ha acabado dominando, y ese triunfo ha debilitado al hombre; por eso propone una transvaloración: crear valores nuevos que afirmen la vida.
Opción B
IDescartes, Meditaciones metafísicas II2 puntos
Planteamiento Hay que resumir cómo, bajo la hipótesis de un ser poderoso que lo engaña, Descartes descarta las propiedades corporales, encuentra que solo el pensamiento le pertenece y concluye que no es el cuerpo.
La respuesta, corregida al margen
Descartes mantiene todavía la hipótesis de que hay un ser muy poderoso y malicioso que lo engaña en todo. Mientras la mantiene, no puede estar seguro de tener ninguna de las propiedades que dependen del cuerpo: ni nutrirse, ni andar, ni percibir con los sentidos, que ya lo han engañado otras veces en sueños.
Solo el pensamiento resiste la duda: es el único atributo que no se puede separar de él. Por tanto, sabe que existe y que es, hablando con propiedad, una cosa que piensa. De ahí concluye que no es el cuerpo humano ni ninguna cosa material sutil, porque puede suponer que nada de eso existe y, aun así, sigue sabiendo con certeza que él es algo.
II1 punto
Planteamiento Hay que decir qué significan en el texto «necesariamente» y «supuesto», en pocas palabras cada una.
La respuesta, corregida al margen
«Necesariamente»: de forma que no podría ser de otra manera; aquí, sin ninguna posibilidad de error.
«Supuesto»: aceptar provisionalmente que las cosas son de una manera, para examinar sus consecuencias, sin afirmar que lo sean.
III3 puntos
Planteamiento Hay que explicar por qué, a partir de la duda metódica y del cogito, Descartes afirma que no es su cuerpo, y cómo lo justifica.
La respuesta, corregida al margen
Descartes quiere encontrar un fundamento absolutamente seguro para el conocimiento, y por eso aplica la duda metódica: trata como falso todo aquello de lo que se pueda dudar, aunque sea mínimamente. Los sentidos a veces engañan; en sueños creemos percibir cosas que no existen; y podría haber un genio maligno, muy poderoso y astuto, que nos hiciera equivocarnos en todo. Esta hipótesis permite dudar incluso de la existencia del propio cuerpo.
Pero hay una cosa que el genio maligno no puede hacer: que yo no exista mientras pienso. Si me engaña, es que yo existo; y si dudo, pienso. «Yo soy, yo existo» es, pues, la primera verdad segura, el cogito, que resiste la duda más radical.
A continuación se pregunta qué es ese yo del que está seguro. Repasa las propiedades que se atribuía: nutrirse, andar o percibir con los sentidos dependen del cuerpo, y del cuerpo todavía duda. La única propiedad que no puede separar de sí mismo es pensar. Por tanto, el yo es una cosa que piensa: su esencia es el pensamiento.
De ahí viene la frase. Descartes puede seguir suponiendo que no tiene cuerpo y, al mismo tiempo, sabe con certeza que existe como cosa que piensa. Si él y su cuerpo fueran una misma cosa, no podría estar seguro de que existe él sin estar seguro también de que existe el cuerpo. Como sí puede, concluye que no es esa reunión de miembros llamada cuerpo humano.
En este punto de la obra, sin embargo, la conclusión es provisional: justo después del fragmento, Descartes advierte que todavía no decide si aquello que supone que no existe es distinto del yo que conoce. La distinción real llega en la Meditación sexta. Allí argumenta que puedo concebir clara y distintamente la mente sin el cuerpo, y que Dios puede hacer existir por separado todo lo que concibo así. También añade que el cuerpo es divisible y la mente no: si me cortaran un pie, no perdería ninguna parte de mi mente.
Enunciado: Generalitat de Catalunya, Consell Interuniversitari de Catalunya, Oficina d’Accés a la Universitat. PAU de Historia de la Filosofía 2025, convocatoria extraordinaria. La imagen es el examen oficial tal cual y el texto lo reproduce; la respuesta modelo es de EducaIA. Consultado el 1 de noviembre de 2026; el documento no declara fecha de última actualización.
Examen en catalán (PDF)Examen en castellano (PDF)Pauta de corrección (PDF)Reutilizado según el aviso legal de la Generalitat