Filosofía, PAU 2024 de Cataluña: el examen de junio (serie 5) resuelto

El examen de junio (serie 5) de Historia de la Filosofía de la PAU de Cataluña de 2024, entero: los tres ejercicios tal como salieron, cada uno con la respuesta modelo de EducaIA de cada pregunta y, al margen, las ideas de la pauta oficial que cubre. En los ejercicios 1, 2 y 3 se elegía entre dos opciones: las tienes resueltas todas.

Examen en catalán (PDF)Examen en castellano (PDF)Pauta de corrección (PDF)Reutilizado según el aviso legal de la Generalitat

Respuesta modelo de EducaIA. La pauta oficial no da ninguna redacción: dice qué ideas debe tener una buena respuesta y, en la mayoría de las preguntas, que la valora de manera global. La lista de ideas la resumimos con nuestras palabras; la pauta solo existe en catalán, así que en castellano es traducción de EducaIA.

Qué entraba, en puntos

Los puntos de cada ejercicio, con el tema de cada opción. Lo que se elegía dentro de los ejercicios 1, 2 y 3 va aparte, rayado.

Instrucciones del examen La prueba consta de tres ejercicios, que encontrará en las páginas 2-5 (ejercicio 1), página 8 (ejercicio 2) y página 10 (ejercicio 3). En cada ejercicio debe escoger UNA de las dos opciones (A o B). Tenga en cuenta que el ejercicio 1 consta, a su vez, de tres preguntas.

Los ejercicios del examen

2024Convocatoria ordinaria · Serie 5 · Ejercicio 1Mill y Descartes

6 puntosCubre todas las ideas de la pautaTemas: John Stuart Mill, Descartes
Enunciado oficial
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Escoja una de las dos opciones siguientes, A o B, y responda a las tres preguntas de la opción que ha escogido (que se formulan después del texto).

Opción A

I OPCIÓN A

Entre tanto, que el utilitarista nunca se canse de proclamar que la moral del autosacrificio es una posesión que le pertenece a él con tanto derecho como al estoico o al trascendentalista. La moral utilitarista reconoce en los seres humanos el poder de sacrificar su mayor bien por el bien de los demás. Solo se niega a admitir que el sacrificio sea un bien en sí mismo. Un sacrificio que no aumenta, o no tiende a aumentar, la suma total de felicidad, lo considera inútil. La única autorrenuncia que aplaude es la que se consagra a la felicidad de los demás, o a alguno de los medios que la facilitan; sea la de la humanidad considerada colectivamente, sea la de individuos particulares dentro de los límites impuestos por el interés colectivo de la humanidad.

John Stuart Mill. Utilitarismo, ii

Explique brevemente (entre sesenta y cien palabras) las principales ideas del texto y cómo aparecen relacionadas.

[2 puntos]

II Explique brevemente (entre cinco y veinte palabras en cada caso) el significado que tienen en el texto las siguientes palabras:

a) «felicidad»

b) «medios»

[1 punto]

III Explique el sentido y la justificación, según John Stuart Mill, de la siguiente afirmación del texto: «La moral utilitarista reconoce en los seres humanos el poder de sacrificar su mayor bien por el bien de los demás. Solo se niega a admitir que el sacrificio sea un bien en sí mismo». (En su respuesta, debe referirse a los aspectos del pensamiento de Mill que sean pertinentes, aunque no aparezcan explícitamente en el texto).

[3 puntos]

Opción B

I OPCIÓN B

Debo considerar que soy un hombre que tiene por costumbre dormir por la noche y representarme en sueños las mismas cosas […] que los insensatos imaginan mientras están despiertos. ¿Cuántas veces me ha pasado que soñaba, por la noche, que estaba aquí, vestido como ahora y que estaba cerca del fuego, cuando de hecho estaba desvestido dentro de la cama?

[…]

Quizás no sería una mala conclusión decir que la física, la astronomía, la medicina y todas las demás ciencias que dependen de la consideración de las cosas compuestas son muy dudosas e inseguras; pero que la aritmética, la geometría y las demás ciencias de este género, que no tratan sino de cosas muy simples y muy generales, sin preocuparse demasiado de si están en la naturaleza o no están, contienen cosas ciertas e indudables. Porque tanto si velo como si duermo, dos más tres serán siempre cinco, y el cuadrado nunca tendrá más de cuatro lados […].

Sin embargo, hace mucho tiempo que tengo en mi espíritu cierta opinión de que hay un Dios que todo lo puede […]. Y, ¿quién me puede asegurar que este Dios no ha hecho precisamente que no haya ni tierra ni cielo, ni ningún cuerpo extenso ni figura, ni magnitud ni lugar, y que, aun así, yo tenga las sensaciones de estas cosas, y que todo me parezca que existe tal como yo lo veo? Y además, puesto que a veces creo que los demás se engañan, incluso en las cosas que creen saber con toda certeza, quién sabe si ese Dios no ha querido que yo me engañe siempre que sumo dos más tres o que cuento los lados de un cuadrado […]. Tal vez Dios no ha querido que yo me engañe de esta manera, ya que se dice que es supremamente bueno. […]

Supondré, pues, que hay, no precisamente un Dios […], sino un genio maligno, tan poderoso como astuto, que ha puesto todo su ingenio en engañarme.

René Descartes. Meditaciones metafísicas, i

Explique brevemente (entre ochenta y ciento veinte palabras) las principales ideas del texto y cómo aparecen relacionadas.

[2 puntos]

II Explique brevemente (entre cinco y veinte palabras en cada caso) el significado que tienen en el texto las siguientes palabras:

a) «magnitud»

b) «certeza»

[1 punto]

III Explique qué papel juega la afirmación del texto «Supondré, pues, que hay, no precisamente un Dios […], sino un genio maligno, tan poderoso como astuto, que ha puesto todo su ingenio en engañarme» en aquello que René Descartes quiere defender en las Meditaciones metafísicas. En particular, debe explicar qué lleva a Descartes a considerar esta hipótesis y cuáles son las líneas generales de la respuesta que el autor ofrece después a la situación planteada por esta hipótesis de la «Meditación I». (En su respuesta, debe referirse a los aspectos del pensamiento de Descartes que sean pertinentes, aunque no aparezcan explícitamente en el texto).

[3 puntos]

Escribe tu respuesta y después marca las ideas de la pauta que tenías.

Opción A

IMill, Utilitarismo II2 puntos

Planteamiento Hay que resumir, en 60–100 palabras, por qué Mill reivindica el sacrificio por los demás para el utilitarismo y con qué condición lo considera un bien.

La respuesta, corregida al margen

1

Mill reivindica que la moral del sacrificio de sí también pertenece al utilitarismo, y no solo al estoicismo o a otras éticas: el utilitarismo reconoce que los seres humanos pueden renunciar a su mayor bien por el bien de los demás.

2

Lo que no acepta es que el sacrificio sea valioso por sí mismo. Un sacrificio que no aumenta la felicidad total se desperdicia; solo es loable el que sirve a la felicidad de los demás, directamente o a través de los medios que la hacen posible, tanto si se trata de la humanidad como de unos individuos concretos.

Lo que puntúa la pauta

2 puntos. La pauta evalúa esta pregunta de manera global, sin repartir los puntos idea por idea.

  1. §1
  2. §2

II1 punto

Planteamiento Hay que decir, en 5–20 palabras cada una, qué significan en el texto «felicidad» y «medios».

La respuesta, corregida al margen

1

«Felicidad»: el placer y la ausencia de dolor, lo único deseable como fin.

2

«Medios»: las cosas que sirven para conseguir otra, aquí la felicidad de los demás.

Lo que puntúa la pauta

1 punto. La pauta evalúa esta pregunta de manera global, sin repartir los puntos idea por idea.

  1. §1
  2. §2

III3 puntos

Planteamiento Hay que explicar por qué, según el principio de utilidad, a veces estamos obligados a sacrificarnos por los demás y, sin embargo, el sacrificio no es un bien en sí mismo.

La respuesta, corregida al margen

3

La frase responde a una objeción contra el utilitarismo: que las personas más nobles saben renunciar a la propia felicidad, y que por tanto la felicidad no puede ser el fin de la moral. Mill responde que el utilitarismo también admira esta renuncia, pero la explica de otra manera: el sacrificio es bueno por lo que consigue, no por sí mismo.

1

El fundamento es el principio de utilidad o de la máxima felicidad: las acciones son correctas en la medida en que tienden a promover la felicidad, e incorrectas en la medida en que tienden a producir lo contrario. Por felicidad Mill entiende el placer y la ausencia de dolor, lo único deseable como fin; lo demás se desea como parte de la felicidad o como medio para conseguirla. Y la felicidad que sirve de criterio no es la de quien actúa, sino la de todos los afectados, teniendo en cuenta las consecuencias inmediatas y las lejanas. Entre su propia felicidad y la de los demás, el agente debe ser tan imparcial como un espectador desinteresado y benevolente.

2

De ahí sale la primera parte de la frase. Si renunciando a mi tiempo, a mi dinero o incluso a mi vida puedo hacer crecer la felicidad total, debo hacerlo, porque mi felicidad no cuenta más que la de cualquier otro. El utilitarismo puede exigir, pues, grandes sacrificios, y reconoce el mérito del héroe o del mártir que renuncia a la propia felicidad por el bien de los demás.

3

Pero también sale de ahí la segunda. Como solo la felicidad es buena por sí misma, el sacrificio solo vale por lo que consigue. Quien renuncia a los placeres por renunciar, sin hacer feliz a nadie, no hace nada valioso: Mill dice que no merece más admiración que el asceta subido a su columna. El único sacrificio loable es el que sirve a la felicidad de los demás, directamente o a través de los medios que la promueven, y siempre dentro de los límites del interés de toda la humanidad.

Lo que puntúa la pauta

3 puntos. La pauta evalúa esta pregunta de manera global, sin repartir los puntos idea por idea.

  1. §2
  2. §3
  3. §1

Opción B

IDescartes, Meditaciones metafísicas I2 puntos

Planteamiento Hay que resumir, en 80–120 palabras, cómo el argumento del sueño y la hipótesis del genio maligno extienden la duda de las ciencias de la naturaleza a las matemáticas.

La respuesta, corregida al margen

1

Descartes recuerda que en sueños se ha representado escenas tan verosímiles como las de la vigilia, como estar vestido junto al fuego cuando en realidad dormía en la cama. Si puede estar soñando, son dudosas las ciencias que estudian cosas compuestas de la naturaleza, como la física, la astronomía o la medicina. En cambio, la aritmética y la geometría, que tratan de cosas muy simples y generales, parecen ciertas: despierto o dormido, dos más tres son cinco.

2

Pero también de estas verdades se puede dudar. Un Dios omnipotente podría hacer que me equivocara incluso cuando sumo, y como se dice que Dios es bueno, Descartes supone un genio maligno, poderoso y astuto, que lo engaña en todo.

Lo que puntúa la pauta

2 puntos. La pauta evalúa esta pregunta de manera global, sin repartir los puntos idea por idea.

  1. §1
  2. §2

II1 punto

Planteamiento Hay que decir, en 5–20 palabras cada una, qué significan en el texto «magnitud» y «certeza».

La respuesta, corregida al margen

1

«Magnitud»: el tamaño de los cuerpos, una cantidad que se puede medir y expresar con números.

2

«Certeza»: seguridad completa de una creencia, que excluye toda posibilidad de estar equivocado.

Lo que puntúa la pauta

1 punto. La pauta evalúa esta pregunta de manera global, sin repartir los puntos idea por idea.

  1. §1
  2. §2

III3 puntos

Planteamiento Hay que explicar qué lleva a Descartes a suponer un genio maligno en la primera meditación y cómo responde después a la duda que esta hipótesis plantea.

La respuesta, corregida al margen

1

La frase es el punto culminante de la primera de las Meditaciones metafísicas. Descartes se da cuenta de que de joven aceptó como verdaderas muchas opiniones falsas y quiere establecer algo firme y duradero en las ciencias. Su método es la duda: rechazar como si fuera falso todo aquello en lo que encuentre el menor motivo de duda, examinando no cada opinión, sino los fundamentos en que descansan. No es un escepticismo que se quede en la duda, sino un camino hacia la certeza.

23

El primer fundamento son los sentidos. A veces nos engañan, y no es prudente fiarse del todo de quien nos ha engañado alguna vez. Hay cosas, sin embargo, que parecen indudables, como que estoy aquí, junto al fuego. Aquí entra el argumento del sueño: en sueños me he representado escenas iguales y no tengo ninguna señal segura para distinguir la vigilia del sueño. Esto pone en duda la existencia de los cuerpos y las ciencias que dependen de ellos. Pero la aritmética y la geometría resisten, porque dos más tres son cinco tanto si velo como si duermo.

4

Para dudar también de estas verdades, Descartes recurre a la vieja opinión de que hay un Dios omnipotente, que podría hacer que me equivocara incluso en lo que me parece más evidente. Como se dice que Dios es sumamente bueno, supone en su lugar un genio maligno, tan poderoso como astuto, que lo engaña en todo. Es una hipótesis que no afirma, sino que usa para hacer universal la duda y evitar que el hábito le haga creer de nuevo lo que no es seguro.

5

La respuesta empieza en la segunda meditación. Aunque el genio me engañe, para ser engañado tengo que existir: «yo pienso, yo existo» es verdadero cada vez que lo pienso. De esta verdad Descartes extrae un criterio: es verdadero todo lo que percibo con la misma claridad y distinción. Pero para fiarse de este criterio hay que excluir el engaño, y por eso intenta probar que existe un Dios perfecto. Un Dios omnipotente y bueno no puede querer engañarme, porque el engaño es una imperfección; así quedan garantizadas las ideas claras y distintas, y con ellas las matemáticas y, en la última meditación, la existencia del mundo material.

Lo que puntúa la pauta

3 puntos. La pauta evalúa esta pregunta de manera global, sin repartir los puntos idea por idea.

  1. §1
  2. §2
  3. §2
  4. §3
  5. §4

Enunciado: Generalitat de Catalunya, Consell Interuniversitari de Catalunya, Oficina d’Accés a la Universitat. PAU de Historia de la Filosofía 2024, convocatoria ordinaria. La imagen es el examen oficial tal cual y el texto lo reproduce; la respuesta modelo es de EducaIA. Consultado el 1 de noviembre de 2026; el documento no declara fecha de última actualización.

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2024Convocatoria ordinaria · Serie 5 · Ejercicio 2Compartir la comida según Mill o la naturaleza humana según Descartes

2 puntosUna respuesta modelo, con los criterios de la pauta al margenTemas: John Stuart Mill, Descartes
Enunciado oficial
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Escoja UNA de las dos opciones siguientes, A o B.

Opción A

Compare la concepción de Mill sobre si tengo (o no) la obligación de compartir mi comida, cuando tengo más de la que necesito, con alguien que tiene hambre y que me ha pedido si le puedo dar una parte de la mía, con la concepción sobre esta misma cuestión de otro autor/a destacado de la historia de la filosofía occidental.

[2 puntos]

Opción B

Compare la concepción de Descartes sobre la naturaleza humana con la concepción sobre la naturaleza humana de otro autor/a destacado de la historia de la filosofía occidental.

[2 puntos]

Escribe tu respuesta y después marca las ideas de la pauta que tenías.

Opción A

Compartir la comida según Mill2 puntos

Planteamiento Hay que caracterizar qué diría Mill sobre el deber de compartir la comida que nos sobra con quien tiene hambre, y qué diría otro autor, aquí Kant, y contrastarlos.

La respuesta, corregida al margen

1

Para Mill, la pregunta se responde mirando las consecuencias. Según el principio de utilidad, debo hacer la acción que produzca más felicidad general, contando la de todos los afectados de manera imparcial. Si tengo más comida de la que necesito, dar una parte a quien tiene hambre le alivia un sufrimiento grave y a mí casi no me cuesta nada; mi felicidad no cuenta más que la suya. Por tanto, el utilitarismo dice que tengo la obligación de compartirla. El motivo no cambia la corrección de la acción: tanto si doy por compasión como por quedar bien, la acción es correcta, aunque el motivo diga algo de quien la hace.

1

Para Kant, en cambio, la obligación no depende de las consecuencias, sino de si la máxima de la acción puede quererse como ley universal. En la Fundamentación examina precisamente el caso de alguien a quien las cosas le van bien y que ve que otros pasan grandes dificultades, y piensa: «¿qué me importa?». Esta máxima podría pensarse como ley de la naturaleza, pero no puede quererse: cualquiera puede necesitar la ayuda de los demás, y quien la quisiera universal se privaría de la esperanza de recibirla. Por tanto, hay un deber de ayudar. Es, sin embargo, un deber contingente o meritorio, no estricto, a diferencia de no hacer una promesa falsa. Y la acción solo tiene valor moral si se hace por deber, no solo por inclinación.

2

Ambos coinciden, pues, en que hay un deber de compartir la comida, pero no le dan la misma fuerza y llegan a él por caminos opuestos. Mill compara cantidades de felicidad, y para él la obligación crece con el bien que se puede hacer; Kant examina la forma de la máxima y el respeto por el otro como fin, y considera la ayuda un deber meritorio, menos estricto que no engañar, que no dice exactamente cuándo ni a quién debemos ayudar. Además, Mill juzga la acción por el resultado y Kant por el motivo: para Kant, quien da solo porque le apetece no hace nada moralmente valioso, aunque la acción sea correcta. Lo que comparten es la imparcialidad: las necesidades de quien tiene hambre cuentan tanto como las mías.

Lo que puntúa la pauta

2 puntos. La pauta evalúa esta pregunta de manera global, sin repartir los puntos idea por idea.

  1. §1
  2. §3

Opción B

La naturaleza humana según Descartes2 puntos

Planteamiento Hay que caracterizar la concepción de la naturaleza humana de Descartes y la de otro autor, aquí Platón, y contrastarlas.

La respuesta, corregida al margen

1

Para Descartes, el ser humano es la unión de dos sustancias. Lo primero que sé con certeza es que soy una cosa que piensa, y puedo concebir clara y distintamente mi mente sin el cuerpo. De ello Descartes concluye, en la sexta meditación, que la mente es realmente distinta del cuerpo: su esencia es pensar, mientras que la del cuerpo es la extensión. Además, la mente es indivisible y el cuerpo siempre se puede dividir. Sin embargo, la mente no está en el cuerpo como un piloto en su navío: está tan unida a él que siente el dolor, el hambre o la sed, y no se limita a observarlos. Lo que define al ser humano es, sobre todo, la razón.

1

Platón también es dualista, pero entiende el alma de otra manera. En La República, el alma tiene tres partes: la racional, que calcula y conoce; la irascible, de donde salen el coraje y la indignación; y la concupiscible, la de los deseos de comer, de beber o de placer. A menudo estas partes se contradicen, y el alma es justa cuando la razón, con la ayuda de la parte irascible, gobierna los deseos. Además, el alma puede conocer las ideas, que no están en el mundo sensible, y la educación consiste en girarla hacia ellas, como explica la alegoría de la caverna.

2

Las dos concepciones coinciden en mucho: ambas distinguen el alma del cuerpo, ponen la razón por encima de los sentidos y hacen del conocimiento racional lo más propio del ser humano. La diferencia principal es la unidad del alma. Para Descartes, la mente es una e indivisible, y las sensaciones y los apetitos, como el hambre o la sed, proceden de su unión con el cuerpo; para Platón, el alma misma está dividida, y los deseos son una parte de ella. Por eso el problema que les interesa es distinto: Descartes se pregunta qué puedo saber de lo que soy, y la respuesta es una cosa que piensa; Platón se pregunta cómo puede ser justa y feliz una persona, y la respuesta es la armonía entre las partes de su alma.

Lo que puntúa la pauta

2 puntos. La pauta evalúa esta pregunta de manera global, sin repartir los puntos idea por idea.

  1. §1
  2. §3

Enunciado: Generalitat de Catalunya, Consell Interuniversitari de Catalunya, Oficina d’Accés a la Universitat. PAU de Historia de la Filosofía 2024, convocatoria ordinaria. La imagen es el examen oficial tal cual y el texto lo reproduce; la respuesta modelo es de EducaIA. Consultado el 1 de noviembre de 2026; el documento no declara fecha de última actualización.

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2024Convocatoria ordinaria · Serie 5 · Ejercicio 3Dos tesis para discutir: los gametos y el alma

2 puntosUna respuesta modelo, con los criterios de la pauta al margenTemas: La valoración razonada de una tesis
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Escoja UNA de las dos opciones siguientes, A o B.

Opción A

Explique si está de acuerdo o en desacuerdo con la siguiente afirmación: «Es bueno evitar que haya personas que sufran; por tanto, si hay formas de manipular los gametos (óvulos y espermatozoides) para asegurar que los bebés que se engendren no tendrán ninguna enfermedad, debería hacerse». Dé una respuesta razonada.

[2 puntos]

Opción B

Explique si está de acuerdo o en desacuerdo con las dos afirmaciones siguientes: «No tenemos realmente ninguna buena razón para pensar que, además de un cuerpo, las personas tienen un alma o espíritu, que es distinto del cuerpo. Y si no se tiene una buena razón para creer que cierto tipo de cosa existe, no se debería creer que existe». Dé una respuesta razonada.

[2 puntos]

Escribe tu respuesta y después marca las ideas de la pauta que tenías.

Opción A

Manipular los gametos2 puntos

Planteamiento Hay que tomar posición sobre si, del hecho de que es bueno evitar el sufrimiento, se sigue que habría que manipular los gametos para evitar enfermedades a los bebés, y dar razones.

La respuesta, corregida al margen

1

La tesis tiene una premisa moral, que es bueno evitar que haya personas que sufran, y extrae de ella una conclusión práctica: si hay formas de manipular los gametos que aseguren que los bebés no tendrán ninguna enfermedad, debería hacerse. Estoy de acuerdo con la premisa y, en parte, con la conclusión. Pero la tesis, tal como está formulada, va demasiado deprisa: que algo sea bueno no quiere decir, sin más, que deba hacerse, y aún menos que se pueda garantizar un bebé sin «ninguna» enfermedad.

2

La razón a favor es fuerte: si podemos evitar una enfermedad grave con un riesgo mínimo, no hacerlo es dejar que haya un sufrimiento que podíamos evitar. Ya aceptamos este razonamiento en la medicina: vacunamos a los niños, cuidamos el embarazo y tratamos las enfermedades cuanto antes. Intervenir antes de la concepción seguiría el mismo principio, solo que antes.

2

La objeción más fuerte es que los cambios en los gametos pasan a los descendientes y que no conocemos sus efectos a largo plazo; además, una técnica que promete evitar «cualquier» enfermedad empuja a seleccionar cada vez más, hasta elegir rasgos como la estatura o el color de los ojos. Esta objeción es justa contra la tesis tal como está, pero no contra toda intervención: lo que justifica es limitarla a enfermedades graves, permitirla solo cuando se haya demostrado segura y dejarla a la decisión libre de los padres, sin imponerla nunca. Las peores campañas de eugenesia del siglo XX, como las esterilizaciones forzosas, eran impuestas por los Estados contra la voluntad de las personas. Y evitar una enfermedad no quiere decir valorar menos a quien la padece.

2

Por tanto, estoy de acuerdo con la idea de fondo, pero no con la tesis tal como está: evitar enfermedades graves manipulando los gametos sería bueno si la técnica fuera segura y estuviera al alcance de todos los que la necesitaran, pero nadie puede prometer un niño sin «ninguna» enfermedad, y hacerlo debería ser una opción, no una obligación.

Lo que puntúa la pauta

2 puntos. La pauta evalúa esta pregunta de manera global, sin repartir los puntos idea por idea.

  1. §1
  2. §2

Si defiendes lo contrario

Quien la rechaza puede decir que de «es bueno» no se sigue «debe hacerse». Muchas cosas buenas no son obligatorias cuando comportan riesgos o chocan con otros valores. Los cambios en los gametos pasan a los descendientes, y no sabemos qué efectos pueden tener dentro de varias generaciones. Además, ninguna técnica puede asegurar que un niño no tendrá «ninguna» enfermedad: la promesa es imposible, y perseguirla empuja a seleccionar cada vez más.

También hay un problema de justicia. Si estas técnicas solo están al alcance de quien puede pagarlas, la salud de un niño dependería de la riqueza de los padres. Y la frontera entre enfermedad y rasgo es difusa: la sordera o una estatura baja, ¿son enfermedades? Sería mejor dedicar los esfuerzos a tratar las enfermedades y a cuidar a las personas que las tienen.

Según la pauta, el tribunal no tiene en cuenta si está de acuerdo con la tesis que defiendes: valora que la entiendas y la coherencia y la claridad de tus razones.

Opción B

El alma y el cuerpo2 puntos

Planteamiento Hay que valorar las dos afirmaciones, que no tenemos buenas razones para creer en un alma distinta del cuerpo y que no se debe creer en aquello para lo que no hay buenas razones, y la conclusión que se sigue de ellas.

La respuesta, corregida al margen

1

El enunciado hace dos afirmaciones que, juntas, forman un argumento: no tenemos ninguna buena razón para creer que, además del cuerpo, tenemos un alma distinta del cuerpo; y no deberíamos creer que algo existe si no tenemos una buena razón para creerlo. La conclusión implícita es que no deberíamos creer que tenemos un alma. Estoy de acuerdo con las dos afirmaciones.

2

La segunda es un principio de prudencia intelectual: creer las cosas en proporción a las razones que tenemos. Hume dice que el hombre sabio proporciona su creencia a la evidencia, y es la manera de evitar los errores, las supersticiones y los engaños. Si pudiéramos creer que existe cualquier cosa sin razones, no habría manera de distinguir el conocimiento de la fantasía.

2

La primera es más discutible, porque hay argumentos a favor del alma, sobre todo los de Descartes. Él sostiene que puedo dudar de tener cuerpo pero no de pensar, y que puedo concebir clara y distintamente la mente sin el cuerpo; por tanto, la mente sería una sustancia distinta. Pero de poder pensar una cosa sin la otra no se sigue que sean distintas en la realidad: lo que puedo concebir depende de lo que conozco. Alguien que no sepa química puede pensar en el agua sin pensar en el hidrógeno, y no por eso el agua deja de contenerlo.

2

Se puede objetar que el pensamiento y la conciencia son tan distintos de la materia que cuesta ver cómo podría producirlos el cerebro. Pero que todavía no sepamos explicar cómo lo hace es una falta de explicación, no una razón a favor de un alma separada. Y hay razones en sentido contrario: una lesión en el cerebro o una droga pueden alterar la memoria, el carácter o la manera de razonar. Por tanto, estoy de acuerdo: sin una buena razón, no deberíamos creer que tenemos un alma distinta del cuerpo.

Lo que puntúa la pauta

2 puntos. La pauta evalúa esta pregunta de manera global, sin repartir los puntos idea por idea.

  1. §1
  2. §2

Si defiendes lo contrario

Quien defiende la existencia del alma puede decir que el argumento de Descartes es más fuerte que el ejemplo del agua. No habla de lo que puedo imaginar por ignorancia, sino de lo que concibo con claridad y distinción: en la idea de pensar no hay nada extenso, y un pensamiento no tiene tamaño, forma ni lugar. Si dos cosas tienen naturalezas del todo distintas, no pueden ser la misma cosa. Y que una lesión en el cerebro altere el pensamiento solo muestra que mente y cuerpo están unidos, algo que Descartes no niega.

Además, el principio de la segunda afirmación es demasiado exigente. El propio Hume mostró que no tenemos ninguna buena razón para creer que el futuro se parecerá al pasado, y todos lo seguimos creyendo, y con razón. Si solo tuviéramos que creer lo que podemos justificar plenamente, tendríamos que dejar de creer muchas cosas que necesitamos para vivir.

Según la pauta, el tribunal no tiene en cuenta si está de acuerdo con la tesis que defiendes: valora que la entiendas y la coherencia y la claridad de tus razones.

Enunciado: Generalitat de Catalunya, Consell Interuniversitari de Catalunya, Oficina d’Accés a la Universitat. PAU de Historia de la Filosofía 2024, convocatoria ordinaria. La imagen es el examen oficial tal cual y el texto lo reproduce; la respuesta modelo es de EducaIA. Consultado el 1 de noviembre de 2026; el documento no declara fecha de última actualización.

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Cada tema de este examen tiene su página con todos los ejercicios de la PAU de Filosofía de 2022 a 2026.

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Preguntas frecuentes

¿Cómo era el examen de junio (serie 5) de Filosofía de 2024?

La prueba consta de tres ejercicios, que encontrará en las páginas 2-5 (ejercicio 1), página 8 (ejercicio 2) y página 10 (ejercicio 3). En cada ejercicio debe escoger UNA de las dos opciones (A o B). Tenga en cuenta que el ejercicio 1 consta, a su vez, de tres preguntas. Ejercicio 1, a elegir: opción A, John Stuart Mill; opción B, Descartes. Ejercicio 2, a elegir: opción A, John Stuart Mill; opción B, Descartes. Ejercicio 3, a elegir entre dos opciones de la valoración razonada de una tesis.

¿Las respuestas son las oficiales?

No: la pauta oficial no da ninguna redacción, solo las ideas que puntúan y, cuando lo dice, cuánto vale cada una. Las respuestas modelo las escribe EducaIA y, al margen de cada párrafo, dicen qué ideas de la pauta cubren.

¿Dónde están el examen oficial y la pauta?

En los enlaces de arriba del todo: el PDF del examen en catalán y en castellano y el de la pauta de corrección, en la web de la Generalitat. El botón de imprimir prepara el examen con espacio para responder y las respuestas modelo aparte.

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