2023Convocatoria ordinaria · Serie 5 · Ejercicio 1Locke y Platón
6 puntosCubre todas las ideas de la pautaTemas: Locke, PlatónEnunciado oficial
Escoja una de las dos opciones siguientes, A o B, y responda a las tres preguntas de la opción que ha escogido (que se formulan después del texto).
Opción A
I OPCIÓN A
46. […] Era insensato, y a la vez deshonesto, acumular más de lo que uno podía utilizar. Pero si daba una parte de estos frutos a otra persona a fin de que no se deteriorara en sus manos, esto también era hacer uso de ellos. Y si trocaba ciruelas, que se habrían echado a perder en una semana, por nueces, que se conservarían para comer todo un año, no hacía daño a nadie; mientras nada se estropeara inútilmente en sus manos, no malversaba la provisión común ni destruía ninguna porción del patrimonio de los demás. Asimismo, si daba huevos a cambio de un pedazo de metal que le atraía por el color, o cambiaba sus ovejas por conchas, o la lana por una piedra resplandeciente o por un diamante y lo conservaba toda la vida, no violaba en absoluto los derechos de los demás y podía acumular tantas cosas duraderas de este tipo como le apeteciera; porque la transgresión de los límites de su justa propiedad no estaba determinada por la cantidad de cosas poseídas, sino por el deterioro innecesario de cualquiera de esas posesiones.
47. Así fue como apareció el uso del dinero, algo durable que los hombres podían conservar sin que se deteriorara, y mediante el cual, por mutuo consentimiento, intercambiarían aquellas cosas útiles para la subsistencia, aunque perecederas.
John Locke. Segundo tratado sobre el gobierno civil, capítulo v
Explique brevemente (entre sesenta y cien palabras) las principales ideas del texto y cómo aparecen relacionadas.
[2 puntos]
II Explique brevemente (entre cinco y veinte palabras en cada caso) el significado que tienen en el texto las siguientes palabras:
a) «deshonesto»
b) «patrimonio»
[1 punto]
III Explique el sentido y la justificación, según John Locke, de la siguiente afirmación del texto: «la transgresión de los límites de su justa propiedad no estaba determinada por la cantidad de cosas poseídas, sino por el deterioro innecesario de cualquiera de esas posesiones». (En su respuesta, debe referirse a los aspectos del pensamiento de Locke que sean pertinentes, aunque no aparezcan explícitamente en el texto).
[3 puntos]
Opción B
I OPCIÓN B
—[…] Si alguien no es capaz de discernir con la razón la idea del bien, distinguiéndola de todas las demás, ni de triunfar, como en una batalla, sobre todas las dificultades, esforzándose para fundamentar las demostraciones no en la apariencia sino en la esencia de las cosas para poder refutar al final todas las objeciones, ¿no dirás de él que no conoce el bien en sí ni ninguna otra cosa buena, sino que, incluso en el caso de que alcance alguna imagen del bien, lo hará por medio de la opinión, pero no del saber? […]
—¡Sí, por Zeus! —exclamó—. Diré todo ello y con todas mis fuerzas.
—Entonces, si algún día tienes que educar realmente aquellos hijos que ahora imaginas criar y educar, no les permitirás, creo yo, que sean gobernantes de la comunidad y dirijan los asuntos más importantes mientras estén privados de razón […].
—No, en efecto —dijo.
—¿Les prescribirás, pues, que se dediquen particularmente a aquella disciplina que les haga capaces de preguntar y responder con la mayor competencia posible?
—Se lo prescribiré —dijo—, completamente de acuerdo contigo.
—¿Y no crees —dije— que tenemos la dialéctica en el lugar más alto de nuestras enseñanzas y que no hay nada que se pueda poner, con justicia, por encima de ella, y que ella es como la cumbre de toda enseñanza?
—Sí que lo creo —dijo.
Platón. La República, libro vii
Explique brevemente (entre sesenta y cien palabras) las principales ideas del texto y cómo aparecen relacionadas.
[2 puntos]
II Explique brevemente (entre cinco y veinte palabras en cada caso) el significado que tienen en el texto las siguientes palabras:
a) «idea»
b) «opinión»
[1 punto]
III Explique el sentido y la justificación, según Platón, de lo que se expresa con la siguiente frase del texto: «Si alguien no es capaz de discernir con la razón la idea del bien […], ¿no dirás de él que no conoce el bien en sí ni ninguna otra cosa buena […]?» (En su respuesta, debe referirse a los aspectos del pensamiento de Platón que sean pertinentes, aunque no aparezcan explícitamente en el texto).
[3 puntos]
Escribe tu respuesta y después marca las ideas de la pauta que tenías.
Opción A
ILocke, Segundo tratado sobre el gobierno civil V2 puntos
Planteamiento Hay que resumir, en 60–100 palabras, qué límite pone Locke a la propiedad en el estado original y cómo explica a partir de ahí la aparición del dinero.
La respuesta, corregida al margen
Locke explica qué límite tenía la propiedad en el estado original: cada uno podía tomar de la naturaleza lo que pudiera aprovechar, pero acumular bienes que se echaran a perder era deshonesto. Regalar una parte o trocar productos perecederos por otros más duraderos no perjudicaba a nadie, porque no se perdía nada.
Por eso tampoco era injusto acumular cosas que no se deterioran, como metales o diamantes: el límite no era la cantidad, sino el desperdicio. De ahí nace el dinero, un bien duradero que, por mutuo consentimiento, se intercambia por las cosas perecederas necesarias para vivir.
II1 punto
Planteamiento Hay que decir, en 5–20 palabras cada una, qué significan en el texto «deshonesto» y «patrimonio».
La respuesta, corregida al margen
«Deshonesto»: contrario a lo que moralmente se debe hacer; aquí, acumular lo que no se puede aprovechar.
«Patrimonio»: el conjunto de bienes que posee alguien; aquí, los que pertenecen a los demás.
III3 puntos
Planteamiento Hay que explicar por qué, según Locke, el límite de la propiedad justa no es la cantidad que se tiene sino el desperdicio, a partir de su justificación de la propiedad privada y del papel del dinero.
La respuesta, corregida al margen
La frase dice dónde está el límite de la propiedad justa: no en la cantidad de cosas que alguien tiene, sino en el hecho de dejar que se echen a perder. Tener mucho no es injusto; desperdiciar, sí. Para entenderlo, hay que ver cómo justifica Locke la propiedad privada en este capítulo del Segundo tratado.
Locke quiere mostrar que la propiedad privada puede ser legítima. En el estado de naturaleza, la tierra y sus frutos pertenecen en común a toda la humanidad, y el problema es cómo alguien puede hacer suyo un bien sin el consentimiento de todos los demás. La respuesta es el trabajo: cada persona es propietaria de sí misma y, por tanto, de su cuerpo y del trabajo de sus manos. Cuando alguien recoge un fruto o cultiva un campo, le añade su trabajo, que es suyo, y lo que ha sacado del estado común pasa a ser propiedad suya.
Esta apropiación, sin embargo, tiene dos límites. El primero es que deben quedar suficientes bienes, e igual de buenos, para que los demás también puedan tomarlos u obtenerlos con su trabajo. El segundo, que es el que aquí importa, es que nadie puede tomar más de lo que puede aprovechar antes de que se eche a perder: la naturaleza se ha dado para que la gente la disfrute, y dejar que se pudra lo que uno ha acumulado es quitar a los demás una parte que les habría podido servir.
Este segundo límite no prohíbe acumular, sino desperdiciar. Intercambiar unos productos por otros es legítimo, y más aún si se cambian bienes que duran poco por bienes que duran mucho. El dinero nace así: es un bien duradero, que los hombres aceptan por mutuo consentimiento a cambio de las cosas útiles pero perecederas. Como no se echa a perder, puede acumularse legítimamente.
De ahí la frase: si el único límite es el deterioro, la cantidad deja de ser el criterio. Con el dinero, alguien puede tener legítimamente más tierra de la que trabaja para sí mismo, porque puede vender los productos sobrantes antes de que se echen a perder, y las desigualdades de posesiones se justifican por el consentimiento que todos han dado al uso del dinero.
Opción B
IPlatón, La República VII2 puntos
Planteamiento Hay que resumir, en 60–100 palabras, la distinción entre saber y opinión respecto al bien y la consecuencia que extrae Platón para la educación de los gobernantes.
La respuesta, corregida al margen
El texto distingue dos grados de conocimiento: la opinión, que se queda en la apariencia y, como mucho, llega a una imagen del bien, y el saber, que conoce la esencia. Quien no sabe distinguir con la razón la idea del bien ni defenderla de las objeciones no conoce, pues, ni el bien en sí ni nada bueno.
Por eso los futuros gobernantes no pueden estar privados de razón: deben formarse sobre todo en la dialéctica, el arte de preguntar y responder, que es la cumbre de todas las enseñanzas y lo que lleva a conocer el bien.
II1 punto
Planteamiento Hay que decir, en 5–20 palabras cada una, qué significan en el texto «idea» y «opinión».
La respuesta, corregida al margen
«Idea»: la forma o esencia de una cosa, eterna e inmutable, que solo se conoce con la razón.
«Opinión»: un conocimiento inseguro, basado en las apariencias sensibles, inferior al saber o ciencia.
III3 puntos
Planteamiento Hay que explicar por qué, según Platón, quien no conoce con la razón la idea del bien no conoce el bien en sí ni ninguna cosa buena, a partir de la teoría de las ideas y de los grados de conocimiento.
La respuesta, corregida al margen
La frase afirma que quien no es capaz de discernir con la razón la idea del bien no conoce ni el bien en sí ni ninguna cosa buena: como mucho tiene una imagen de él, por opinión. Puede parecer exagerado, porque todo el mundo cree saber que la salud o la amistad son buenas. Para Platón, sin embargo, saber que algo es bueno exige saber por qué lo es, y eso solo lo da el conocimiento de la idea del bien.
Esta exigencia se basa en la teoría de las ideas. Hay dos niveles de realidad: el mundo sensible, el de las cosas que vemos, múltiples y cambiantes, y el mundo inteligible, el de las ideas, eternas, inmutables y perfectas. Las cosas sensibles son lo que son porque participan de las ideas: una acción es justa porque participa de la idea de justicia, y una cosa es buena porque participa del bien. Quien solo conoce las cosas sensibles conoce copias, y no puede decir por qué son lo que son.
A cada nivel de realidad le corresponde un grado de conocimiento. La opinión se centra en el mundo sensible e incluye la imaginación, que capta imágenes y sombras, y la creencia, que capta las cosas mismas. La ciencia se centra en el mundo inteligible e incluye el pensamiento discursivo de las matemáticas, que parte de hipótesis, y la inteligencia, que, por medio de la dialéctica, se eleva hasta un principio que ya no es ninguna hipótesis. Es el camino que dramatiza la alegoría de la caverna: el prisionero pasa de las sombras a las cosas y, finalmente, a contemplar el sol.
Ese principio es la idea del bien, la idea suprema. Platón la compara con el sol: así como el sol hace visibles las cosas y las hace nacer y crecer, el bien hace cognoscibles las ideas y les da el ser. Solo la dialéctica, que razona sin apoyarse en las apariencias y resiste todas las objeciones, puede llegar a ella; sin ella, todo lo que decimos sobre cosas buenas queda sin fundamento.
La consecuencia es política. Como para obrar bien hay que conocer el bien, solo quien lo ha conocido puede gobernar bien, y por eso el texto pide que los futuros gobernantes se formen en la dialéctica.
Enunciado: Generalitat de Catalunya, Consell Interuniversitari de Catalunya, Oficina d’Accés a la Universitat. PAU de Historia de la Filosofía 2023, convocatoria ordinaria. La imagen es el examen oficial tal cual y el texto lo reproduce; la respuesta modelo es de EducaIA. Consultado el 1 de noviembre de 2026; el documento no declara fecha de última actualización.
Examen en catalán (PDF)Examen en castellano (PDF)Pauta de corrección (PDF)Reutilizado según el aviso legal de la Generalitat